
Azul
Créeme cuando confieso que desde que te conozco sólo duermo contigo…
Créeme cuando confieso que desde que te conozco sólo duermo contigo…
Que me agrada tu voz cuando no dices.
Que en la memoria guardo textos que no escribes.
Que te llamo para adivinar si me piensas.
Que pinto de azul tus paredes para nadar en ellas.
Que esta superficie es inmensa para tus branquias.
Que mi corazón es burbuja.
Frágil agonía transparente,
cuando sentencias que te mueres todas las muertes,
todos los días,
un día.
Noche.
Treinta y uno.
Julio.
Treinta.
Ropa/ Bajo/ La cama,
mientras sobre, sobran las ganas.
Falta el sentido.
Sentir.
Palabra.
Gesto.
Rozar.
Un beso.
Que me alcance tu agua,
mientras son/risa las manos,
Que te mojen mis ojos,
y calme la histeria por deshacernos los cuerpos.
Dos.
Uno.
…
Silencio.
Mutuo y silencio
Vuelo eléctrico
Trenzados los dedos
Los miedos
Los vellos
Cabellos
Quiero.
El goteo de tu frente en mi nariz.
Que te arranques la sangre con afán de vaciarme el alma.
Que me encuentres cuando me dejo ver.
Entre versos.
Huída.
En mi espalda cuando amanece en tu pecho.
En mi latir condenado.
En mis sueños no dormidos.
En los cinco minutos que te quedas.
Por: SOL
Que en la memoria guardo textos que no escribes.
Que te llamo para adivinar si me piensas.
Que pinto de azul tus paredes para nadar en ellas.
Que esta superficie es inmensa para tus branquias.
Que mi corazón es burbuja.
Frágil agonía transparente,
cuando sentencias que te mueres todas las muertes,
todos los días,
un día.
Noche.
Treinta y uno.
Julio.
Treinta.
Ropa/ Bajo/ La cama,
mientras sobre, sobran las ganas.
Falta el sentido.
Sentir.
Palabra.
Gesto.
Rozar.
Un beso.
Que me alcance tu agua,
mientras son/risa las manos,
Que te mojen mis ojos,
y calme la histeria por deshacernos los cuerpos.
Dos.
Uno.
…
Silencio.
Mutuo y silencio
Vuelo eléctrico
Trenzados los dedos
Los miedos
Los vellos
Cabellos
Quiero.
El goteo de tu frente en mi nariz.
Que te arranques la sangre con afán de vaciarme el alma.
Que me encuentres cuando me dejo ver.
Entre versos.
Huída.
En mi espalda cuando amanece en tu pecho.
En mi latir condenado.
En mis sueños no dormidos.
En los cinco minutos que te quedas.
Por: SOL